El hambre y la II Guerra Mundial

Si bien el conflicto bélico terminó en 1945, los efectos de este no lo hicieron y fueron tremendamente devastadores.
Países enteros en ruinas, más de 65 millones de personas fallecieron, unas 20 mil por día, para ponernos más en situación, sin contar con que unos 50 millones de personas se quedaron sin hogar, sin nada.
Todos volvemos la mirada a Alemania, pero he de subrayar que once millones de alemanes fueron expulsadas del este de Europa, 
Si hablamos de cifras, en la URSS se destruyeron setenta mil pueblos y mil setecientas ciudades, en Ucrania, el 42% de sus ciudades se evaporaron bajo el fuego, Polonia...destrozada, millones de niños quedaron huérfanos, pero esto no es lo más terrible. Tras sobrevivir al holocausto, los judíos polacos que regresaron fueron, por decirlo de una manera un poco suave, nada bien recibidos y en julio de 1946, en Kielce, 42 judíos fueron asesinados...un año después de finalizar la Gran Guerra.
A esto vamos a añadir la hambruna que afectó de muy diversas maneras a los diferentes países, se llegaron a comer los perros, los gatos y las ortigas parece ser que era un alimento estrella en sopa.
En el campo de concentración de Bergen-Belsen, do9nde fueron dejados a su suerte los supervivientes, sin comida, ni alimento alguno, los que allí quedaban se vieron abocados a la antropofagia, comiéndose los cadáveres que se encontraban amontonados por doquier. Aunque lo dramático, lo más dramático fue que, al ser liberados los campos de concentración y ser alimentados los presos que allí estuvieron, se contabilizaron una media de dos mil muertes por no poder digerir la comida que se les estaba entregando.
El caso de Japón es igualmente espeluznante, hay miles y podría escribir cientos de páginas al respecto, allí las autoridades daban consejos concretos a la población sobre cómo prepara las comidas a base de bellotas, serrín, si, leéis bien, serrín, para hacer tortitas, un manjar, tortitas de serrín, caracoles, saltamontes y ratas, si, ratas.
Las historias que os han contado de la II Guerra Mundial son cuentos de los hermanos Grimm, la verdad es aterradora, es mil veces más monstruosa de lo que podemos leer en los libros con los cuales adoctrinan a nuestros hijos, contando falsedades e incluso maquillando lo que ocurrió.
Alemania, si, Alemania, era/fue la "mala", pero no todos los alemanes participaron de esa maldad, no? Cierto es que Alemania culpó de la violencia y de todos sus males a los judíos, Japón hizo lo suyo con los coreanos y chinos, pero lo cierto es que en este conflicto no se libró nadie de la maldad, de ser y hacer: gran cantidad de personas que fueron evacuadas de los campos de concentración, en su gran mayoría judíos, polacos, ucranianos y yugoslavos, vivieron en campos de refugiados, les cambiaron el nombre, de concentración pasaron a ser " de refugiados", bonito juego de palabras, p0orque no tuvieron ni instalaciones adecuadas ni los mínimos servicios básicos.
Y mientras tanto, nadie, nunca, jamás, ha aceptado su parte de responsabilidad en esta guerra, es mucho más fácil culpar al de enfrente que reconocer los errores.
Muy de actualidad el tema.


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